LA LOGIA:

mujeres brujas y bichas

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Negada a Crecer?


No te detengas en medio de la nada
siente el aire resoplarte en la cara
y ver como los pájaros te regalan su sonido
y el lobo amorosamente sus aullidos

No te enojes con la vida si por andar
te has enfermado
no le eches la culpa a Dios
por pensar que te ha abandonado

Tu misma puedes salvarte
pues tu misma eres la dueña de ese cuerpo
dejame con mis palabras ayudarte
y ser amiga, regalarte el tiempo

Amate, quien mas lo hara?
Posa tus manos al viento y llenalas de sol
Creete, sientete y camina siendo bella
Danza a la luna desnuda
gira en forma de espirales que te llevan a las estrellas


Busca un hombre que te quiera
pidele a la hechicera que te conceda el don de la magia
para protegerte de tus enemigos
y ponte bella, adorna con joyas y maquillate

Solo te dire unos secretos:
no culpes a nadie de lo que te pasa
no cuentes tus cosas a nadie
no le digas ni que eres feliz
no te sientas victima
no llores por alguien que no lo merece
no guardes rencor
no manipules a quien te quiera
no malgastes tu tiempo ayudando gente que no se deja ayudar
no tengas vicios
no guardes ropa vieja que no te guste
no guardes zapatos que no te gusten
cambia de maquillaje dos o tres veces al año
bañate unos días solo con escencia y una vela blanca
busca una crema ponle tu perfume y dale a tu piel ese regalo
mirate en todos los espejos que veas
prueba mirando a un hombre a ver com reacciona
escucha a quien te habla, sin opinar
regala sonrisas
regala abrazos
toma agua templada
camina con cinciencia
sientate derecha
no hables mal de nadie
ni a nadie le cuentes de otras mientras ella no este

se libre.... danza... canta... crea... ama

La bruja, el hombre y la chimenea



Adoro cuando está el frío fuera de mi casa y puedo sentirlo desde las rendijas de la ventana. Amo la soledad cuando se que pronto estarás cerca de mi, desde mis fantasías. No sé que tanto pensarás en mi, más no me importa si tal vez un día se te olvide hacerlo.

Te amé, desde el primer momento en que te vi... te amé. Mi sangre calentaba mi piel y desde de mi casa sentía los olores de la leña que en otras casas prendían en las horas de la tarde, tal cual como la primera noche que te vi, cuando tu reflejo en la chimenea inundó la habitación de aquella casa abandonada. Llegué por accidente pues mi automóvil se averió y a unos 10 minutos encontré la posada o casa donde decidiste ir huyendo de tu pesada vida. Y allí estaba yo, muerta de frío pidiéndote ayuda. Pase en silencio y fuiste por más leña, sería una larga noche de frío y me diste un brandy. Pensar en ti era rememorar cada palabra, cada gesto, cada suspiro. Un olor a leña que no podré sacar de mi cabeza ni de mis sentidos.

El vidrio de la ventana era como una pantalla donde ocurrían los recuerdos, mis recuerdos-más no sé si los tuyos- cuando en medio de la sala, el piso con su alfombra vieja sorprendió mi espalda desnuda encendida con tus grandes manos. Era un estado de pleno delirio, no sabía quién eras, se que hablamos un largo rato, pero tu cuerpo y tu rostro me gustaban en demasía. Por eso cedí, porque sospechaba que jamás volvería a verte, pues, un encuentro así no duraría demasiado. Y así fue. Fuiste una droga que me llevó a un estado elevadísimo de sensaciones indescriptibles, me hablabas y cada palabra encendía mis poros que recibía el sudor de tu pecho. Fue un delirio total, veía fantasmas en la casa, sentía objetos rodar por los techos, risas, suspiros y nuestros quejidos al finalizar el acto, juntos, al mismo tiempo, hacía la casa vibrar... tú reías con nerviosismo y sorpresa como si jamás hubieras amado a una mujer como yo, pues yo era una bruja.

Dormimos desnudos en el suelo frente al calor de la chimenea, entrelazadas las piernas y los brazos. Éramos un solo cuerpo, dorado por el reflejo del fuego casi a punto de extinguirse y una sola sombra en las paredes del salón. Dormiste profundamente, mientras yo te contemplaba el rostro y el pecho. Me aprendí cada parte las líneas de tu piel, cada lunar, cada cabello. Era el momento perfecto para hacerte mi hechizo del amor. Me levanté y me fui hacia mi bolso donde hallé unas pequeñas tijeritas de uñas y procedía cortarte un mechón de cabello y meterlo rápidamente en una bolsa de tela negra. Me quedé un instante más viéndote el rostro, cómo se movía tu pecho con tu respiración. Saqué unas esencias, mi perfume, una vela roja y un papel. Pero nunca supe tu nombre. Era ahora o nunca, pero faltaba tu nombre y así era imposible hacerte nada, no quería perderte y me desesperé hasta que solté un llanto que casi te despierta. No tuve más remedio que guardar tus mechones en mi bolso y con las lágrimas aún en mi rostro, posarme de nuevo en tu pecho ya un poco mas frió. Pronto me quedé dormida.

Al fin anocheció en mi ventana, el bosque se convirtió en un hueco oscuro con unas líneas blancas arriba de las copas de los árboles de la primera nieve caída en horas de la mañana. Al terminar el día, la noche me trajo malos recuerdos, el olor de la madera había desaparecido y el frío era más intenso. No tenía sueño de nuevo y era ya la quinta noche que me desvelaba, veía pasar tu sombra en mi cuarto, en mi cocina, intente hablarte, mis manos no me daban, creo que no había comido.

Cuando desperté esa mañana de tu casa, ya no estabas, tenía un desayuno en una mesita cerca del sofá donde me habías colocado sin darme cuenta. Mi ropa estaba seca y planchada y me arropaste con una manta. Comí y luego lo devolví todo en el baño. Me sentí sola, perturbada, decepcionada. Luego regrese a casa dejándote antes mi dirección sobre la lámpara de la sala.

De repente mis manos comenzaron a volverse viejas, secas y escamosas. Parecía una enfermedad o un alucinamiento. No podía ni pronunciar su nombre. Fui en busca del mechón de cabello que había guardado en la bolsita de tela negra. Fui corriendo a buscar mi Libro de las Sombras y estaba en blanco. Luego me fui en busca del caldero y en él vertí varias pociones, pero estaban hechas cenizas, busque unas velas y se me derritieron en la mano. Sólo quedaba el cabello, que no me atreví a sacarlo pues podían deshacerse.... me corte un mechón del mío que estaba ya gris, traté de meterlo en la bolsita hasta que logré hacerlo y pronuncié Las Palabras. Las ventanas se abrieron con el aire como un remolino y me llevó la bolsita fuera de la casa y desapareció. Caí inconsciente.

Te amo aún y por eso he guardado hoy mi caldero. Durante mis 30 años no hice más que hechizos de amor a las personas que buscaban y querían estar con su amor verdadero. Y yo que lo había encontrado no me dio la fuerza para atraerte a mi de nuevo. Más bien actuaron otras energias, para mi desconocidas, que no me permitieron seguir. Parece que la magia se hubiera ido en el mismo instante que corte tu mechón. Tal vez sí estabas destinado a ser mi hombre para para toda mi vida y al usar mi tijera, corte con el hilo del destino y ahora, no sólo no te vi más, sino ya mi vida no existe y mi alma en pena tampoco puede encontrarte.

No siento ese frío, ni se cómo huele ya la leña.

PD: dedicado a este día frío que me hace delirar

Sexo Sagrado





No existe en la naturaleza fuerza más misteriosa y portentosa que el sexo.
Pero aunque todo el mundo lo practica como si fuera al gimnasio, pocos son conscientes de las puertas que el sexo es capaz de abrir.

Veamos algunas ceremonias rituales primitivas que emplearon esta fuerza indomable como parte de su liturgia. La muchacha de mejillas color durazno entró a mi habitación con los pies descalzos. Llevaba un sari transparente de seda dorada. Tímidamente sacó de su alforja una estatuilla de un hombre-elefante, que ella llamó Ganesha y le prendió incienso. Entonces empezó a bailar, sin que yo le dijera nada. Me dijo que era una devadasi que practicaba el tantra hindú. En medio de mi perturbación, no atiné a reaccionar. Sólo la miraba. Percibí sensualidad por los cuatro costados: en cada uno de los movimientos de sus labios, de sus manos, sus pechos, su pubis como una flor, sus muslos firmes y de los golpes de sus pies contra el suelo. Mientras danzaba, su largo pelo negro se enroscaba con la volutas de humo del sándalo. Poseía la flexibilidad de una serpiente y el magnetismo de un felino. El vaivén de sus caderas y su mirada me lanzaban descargas eléctricas difíciles de soportar. Su danza era lenta y sinuosa. No sé cuánto tiempo pasó, sólo sé que me hallaba bajo su flujo hipnótico cuando se deshizo con delicadeza de sus prendas y en el suelo me poseyó. El mundo se desvaneció. Sólo existían nuestros sexos devorándose. Todo se tornó acuoso y rítmico como una onda marina que sube y baja. Al cabo de un rato, la escuché zumbar casi imperceptiblemente. Lo real, o sea nosotros, adquirió de pronto una extraña densidad, una profunda y abismal intimidad que nunca había sentido antes. Súbitamente, me sentí transportado junto con ella, a la mismísima fuente de donde brota la vida desde el vacío. Parecía fuego. Todo se tornó grande, enorme, terriblemente magnífico. Ella, yo, pero ya no éramos ella y yo. Éramos el dios y la diosa volviendo a crear el mundo en un eterno juego de luz y sombra, para nuestro propio placer.





Tal como lo demuestra la recreación de esta experiencia tantra, hubo una vez, según los mitos de todas las culturas, una edad de oro donde la frontera entre lo sagrado y lo profano no existía. Lo interno y lo externo eran una misma cosa.

A eso las leyendas de todo el planeta le adjudicaron el nombre de paraíso.
Pachayachachic para los incas, Asgard para los vikingos,
Avalon para los celtas.

En esos tiempos, todo era considerado sagrado en la Tierra, pero el sexo lo era aún más pues era por intermedio de él que podíamos crearse la vida y trascenderla. El sexo era entonces la puerta de los dioses y la mujer tenía la llave. Por eso, nacieron las diosas en la mente de los antiguos.

Así nacieron las venus paleolíticas como la Venus de Millendorf entre otras. Ella era la que daba a luz, de ella surgían los seres humanos. Por eso había que venerarla. Es de aquí de donde viene el culto a la Virgen María, que inicialmente proviene del viejo culto a las vírgenes negras.

Ojo, había un fluido femenino en especial que era muy preciado en esos tiempos: la sangre menstrual, considerada poderosísima y por eso temida.





En la India, Kali-Maya invitó a los dioses a bañarse y tomar el fluido sangrante de su útero. Beber esa sangre era beber el alma de la diosa: la sangre del dragón. Pero un día, en el Neolítico, hubo una escisión que partió como un rayo lo sagrado de lo profano. Y las personas empezaron a olvidar lo que eran.

Entonces, nacieron las ceremonias como una manera de volver a recordar aquella edad de oro, cuando la verdad no tenía velos. Es decir, cuando todo era sagrado. Fue así que surgieron los héroes masculinos que vencieron a las diosas: por ejemplo, el Marduk babilonio mató a Tiamat. Sin embargo, la divinidad femenina, la Magna Mater tuvo su continuidad religiosa a través de Isis, Nut, Maat en Egipto, Ishtar, Astarté y Lilith en la Fértil Medialuna, Démeter, Koré y Hera en Grecia, y Atargatis, Ceres y Cibeles en Roma. Y más tarde en Shekhina de la tradición cabalista hebrea.

Volver a recordar lo sagrado se convirtió en el eje de todo rito. Estar cerca de cosas sagradas contagiaba. Había personas, objetos, lugares y momentos que eran considerados sagrados. Era el caso del rey.

O lugares como Jerusalén donde las personas peregrinaban para también volverse sagradas. Las plantas alucinógenas y el licor, dentro de un ritual, permitían volver, simbólicamente, a la época dorada. De manera similar existían tiempos sagrados.

La época de la siembra, por ejemplo. Y que mejor forma de fertilizar la tierra que con el sexo mismo, símbolo máximo de vida. Por eso, todos los rituales arcaicos de fertilidad son obviamente sexuales y estaban dirigidos a la tierra, a la gran diosa.






La mujer era el vehículo natural para conectarse con lo divino. Si la vagina fue la puerta de salida a este mundo, también puede ser la puerta de entrada para volver al infinito. De allí que en Mesopotamia, el sacerdote tenía relaciones con la sacerdotisa en una cabaña construida en la cumbre de los zigurats. En los comienzos de la civilización, sólo haciendo el amor, los hombres tenían acceso a lo divino, es decir a la trascendencia. La semilla del sacerdote y el aposento de la sacerdotisa se juntaban con reverencia mutua para crear el puente hacia los dioses. Cuando ello ocurría, toda la colectividad se beneficiaba.

La palabra "puro" viene de "pyro", que significa fuego. Con el paso de los siglos estos rituales fueron perdiendo pureza y la sexualidad olvidó su trascendencia. Al punto que muchos, hoy en día, manipulan el sexo y la religión para sus propios fines proselitistas.

Sin embargo, los rituales de todas las culturas del pasado nos pueden hacer recordar la esencia que se ha perdido. Sexo + espiritualidad = explosión.







Para los sumerios, la virginidad no era bien vista, por eso las púberes eran iniciadas en el Templo de Innana, , llevadas por sus propias madres. Perder la virginidad bajo la mirada amorosa de la diosa, era volverse parte de ella. El celibato era considerado contranatura. En Babilonia, mientras tanto, según Herodoto en el siglo V a.c., toda mujer debía realizar un singular servicio a la comunidad una vez en su vida: "prostituirse" en el templo de la diosa Ishtar. Todas estaban obligadas a hacer el amor con un desconocido, fueran ricas o pobres, feas o bonitas. El extraño daba una moneda que era depositada en las arcas del Templo. Algunas se quedaban a servir permanentemente. Eran las prostitutas sagradas o hieróbulas.

En Creta, Chipre, Toscana y Etruria también existía esta costumbre. De otro lado, en el templo de Khajuraho, India, durante el equinoccio de primavera, se celebraba una fiesta para buscar pareja. Presidía Ganesha, el dios elefante. Las chicas formaban una fila, los chicos, otra y, pintados con kohl en la cara y debidamente vestidos con rica indumentaria, empezaban a danzar. Las bromas y las risas iban y venían. El ritual finalizaba con el coito. El semen era guardado en jarritos para ofrendarlo a los cultivos.

Cabe señalar, que el tantrismo era una corriente filosófico-mística que propugnaba que el lingam (pene en sánscrito) debía ingresar amorosamente al yoni (vagina) para experimentar a Dios. Es, por ejemplo, en el texto del Kamasutra y el Ananga Ranga donde se explica las técnicas de este rito. La idea era retornar a la unidad mediante el deseo sexual. En Bubastis, Egipto, se llevaban a cabo toda clase de festividades sexuales, dedicadas a Bastis, la diosa gato, símbolo del fuego familiar. En Grecia, los misterios de Dionisios se festejaban entre la música de la cítara, el vino, los ditiritambos y las danzas. Las Bacantes y los faunos se colocaban pieles de ciervos, leones, serpientes y toros y coronas de hiedra, hinojo y álamo y se entregaban en los bosques al culto orgiástico a Dionisios, el dios del delirio místico. Con el tiempo, este ritual degeneró sangrientamente. Los misterios de Afrodita también terminaban en orgías, previo baño ritual y danza con un falo de piedra con sal en la mano. Las hetairas eran las prostitutas sagradas.

Asimismo, los Misterios de Eleusis se celebraban en setiembre y eran la representación del rapto de Perséfone por Plutón. Al final se consagraba una orgía en el nombre de Démeter, la diosa de la agricultura, madre de Perséfone (también llamada Kore y más tarde Proserpina por los romanos).

Cabe realizar una anotación: más allá de los juicios de valor de ésta época, las orgías eran sólo una forma, no la única que tenían los antiguos de buscar una experiencia con lo absoluto. Para ser más exactos, cabría preguntarse si las orgías del pasado eran lo mismo que las de ahora. Es un interrogante.
Quizá, en sus inicios las orgías eran simbólicas, es decir, una fiesta común con un espíritu colectivo común y espontáneo, no necesariamente carnal. De otro lado, los saturnales eran las festividades romanas más escandalosas de aquella época. Era el despelote total. Se celebraban entre diciembre y enero en honor a Saturno (el dios de la época de oro). Los siervos comían en la misma mesa de su señor, se ponían su ropa e incluso hasta lo insultaban. Los hombres se disfrazaban de mujeres y las mujeres de hombres.

Era el caos total institucionalizado una vez al año. Los romanos tomaban como descosidos, al punto que en esos días dejaban de perseguir cristianos, lo que éstos aprovechaban astutamente, haciendo coincidir sus rituales también en esas fechas para que nadie les hiciera nada. Mucho tiempo después, durante el comienzo de la Edad Media, las mujeres estaban terriblemente inhibidas. De día debían ser sumisas y serviles con su casa. Pero de noche algunas, se deschavaban. Entonces, se untaban el cuerpo con una mezcla de belladona, esperma, opio, sangre menstrual y beleño y se iban al aquelarre, que consistía en estar libres y desnudas en el bosque frente a una hermosa luna llena. Cuentan las crónicas que dentro de esas fiestas alocadas las "brujas" besaban el ano de un macho cabrío. Inicialmente fueron ceremonias de fertilidad a los dioses de la naturaleza. Después se les achacó el adjetivo de "satánicas" sólo por ser la competencia de los cultos católicos. Así es la historia oficial, siempre la cuentan los "vencedores" y ellos dicen quienes son los buenos y quienes los malos.

De otro lado, estaban los alquimistas, que realizaban una mixtura de sal, azufre y mercurio para encontrar la piedra filosofal y así transformar el plomo en oro. El punto es que el laboratorio de trabajo para realizar esa transmutación de lo inferior a lo superior era nada más y nada menos que el sexo.

Y en el Perú, según el arqueólogo Federico Kauffmann-Doig, los antiguos peruanos empleaban el sexo con la idea de manipular los fenómenos naturales. El Perú posee y poseía uno de los climas más accidentados del mundo. El Fenómeno del Niño es antiquísimo. El erotismo en los huacos Moche y Vicus es aparente, pues la finalidad real era la magia. Sin embargo, el cronista Santa Cruz Pachacuti se escandalizó al ver las costumbres sexuales locales. Decía que los indios eran unos corrompidos y borrachos. Como si los españoles hubieran sido unos santitos.
Fuente: www.gentenatural.com


NOTA DE GAIA: BUSCANDO IMAGENES PARA ADEREZAR ESTE TEXTO ENCONTRE QUE ESTE ARTICULO APARECE EN OTRAS PAGINAS, APARENTEMENTE SIN UN AUTOR ORIGINAL. HAGO LA SALVEDAD. NO SOY LA AUTORA NI DE LAS IMAGENES NI DEL ARTICULO. LO QUISE AGREGAR PARA INFORMACIÓN GENERAL.

BENDICIONES MILES

PROBADOR

Tengo que escribir una historia para mañana a las seis de la mañana... Intenté hacer miles de cosas, pero ese día existieron otras miles que no dejaba que mi mente inventara algo bueno o al menos algo que me gustara. Hace unos cuatro años, cuando tomaba un taller de literatura, el profesor Augusto Martínez, nos recomendaba teclear a lo loco varias las letras y a medida que nuestro lado conciente se distraía, el inconsciente iba trabajando... así cuando volviéramos a escribir en serio las ideas irían fluyendo.

No resultó.

Luego coloque música. Mi artista favorito, un cantautor argentino, que tiene música muy diversa... el reproductor colocó las canciones en aleatorio y calló la canción que menos me gustaba. Quise cambiarla, pero no quería distraerme más... plasmé unas cuantas palabras, más allá de "Erase una vez en un páis lejano...".

Pero tampoco resultó.

Encontré un amigo chileno del chat y le comenté que andaba todo el día tratando de escribir y no podía pensar en nada. Mi hija jugaba con sus amigos en su cuarto, pero no se quedaban tranquilos... mi abuela enferma debía atenderla... mi jefa me dió el día libre y justo hoy que puedo pasar todo el día pegada en la computadora, solo hay vacíos...hasta mi un amigo se fue con su novia a demoler los hoteles de las carreteras. Yo con la menstruación, con la líbido bajísima y con cinco amigos invitándome a salir, que nunca me invitan, pero que sinceramente no los quiero ni ver.

Hoy no resulta nada excepto Marcos... que me contaba la siguiente historia:


GAIA dice:
cuéntame algo eròtico en tu vida.......
GAIA dice:
estoy escribiendo en mi blog... seras el protagonista
Pocas horas para desearte felicidades dice:
jajaja
Pocas horas para desearte felicidades dice:
protagonista de una historia erotica
Pocas horas para desearte felicidades dice:
las lokuras de su amigo
GAIA: Pronto YULE... dice:
es en serio..ya te puse en mi blog..marcos mi amigo chileno del chat
GAIA: Pronto YULE... dice:
siiiiiiiiiiiiiii
Pocas horas para desearte felicidades dice:
haber
Pocas horas para desearte felicidades dice:
que quiere saber mi linda
Pocas horas para desearte felicidades dice:
y le voy contando
GAIA: Pronto YULE... dice:
bueno...
GAIA: Pronto YULE... dice:
algo que te haya dado mucho morbo
GAIA: Pronto YULE... dice:
algo inolvidable
GAIA: Pronto YULE... dice:
contame
GAIA: Pronto YULE... dice:
erotico, o loco
Pocas horas para desearte felicidades dice:
mucho morbo
Pocas horas para desearte felicidades dice:
mmm
GAIA: Pronto YULE... dice:
siiiiiiii
Pocas horas para desearte felicidades dice:
diria que fue erotico y loco en verdad
GAIA: Pronto YULE... dice:
a ver
Pocas horas para desearte felicidades dice:
gira de estudios al finalizar el colegio
Pocas horas para desearte felicidades dice:
destino brasil
GAIA: Pronto YULE... dice:
ok
Pocas horas para desearte felicidades dice:
habia ido varias veces antes, por lo tanto tenia bastantes amistades desde antes
Pocas horas para desearte felicidades dice:
el problema o mas bien la dicha de una tarde
Pocas horas para desearte felicidades dice:
fue salir con un par de amigas a comprar
GAIA: Pronto YULE... dice:
que bien
Pocas horas para desearte felicidades dice:
querian les acompañara a comprar ropa y les dijera que se les veia mejor
GAIA: Pronto YULE... dice:
jejeje interesante
Pocas horas para desearte felicidades dice:
el asunto fue que uno podra ser muy amigo de una mujer
Pocas horas para desearte felicidades dice:
pero la naturaleza es una sola
Pocas horas para desearte felicidades dice:
y cuando se ve a una mujer con menos ropa de la acostumbrada hay reacciones ke no se pueden evitar
Pocas horas para desearte felicidades dice:
pero cuando te meten al probador y empiezan a cambiarse delante mio
GAIA: Pronto YULE... dice:
aja?
Pocas horas para desearte felicidades dice:
el asunto es que tres personas en un probador es un espacio demasiado pequeño para que no hayan roces
Pocas horas para desearte felicidades dice:
y el ambiente se calienta
GAIA: Pronto YULE... dice:
que bien...es cierto
Pocas horas para desearte felicidades dice:
sip
Pocas horas para desearte felicidades dice:
terminamos en el depto de ellas
Pocas horas para desearte felicidades dice:
y cuando volvi al hotel me querian matar
GAIA: Pronto YULE... dice:
y no se hicieron nada en el probador?
Pocas horas para desearte felicidades dice:
por haber desaparecido
GAIA: Pronto YULE... dice:
como ? te fuiste?
Pocas horas para desearte felicidades dice:
roces caricias y besos y unas ganas ke no alcanze a terminar por completo debido al tamaño
Pocas horas para desearte felicidades dice:
terminamos en un juego de sexo oral en ese probador
Pocas horas para desearte felicidades dice:
y llendonos al dept de ellas
Pocas horas para desearte felicidades dice:
para terminar lo empezado
GAIA: Pronto YULE... dice:
mmm muy bueno
GAIA: Pronto YULE... dice:
jamas hubiera podido inventar algo asi. como no se me ocurrio antes
Pocas horas para desearte felicidades dice:
porke es algo ke se vive
Pocas horas para desearte felicidades dice:
y en verdad
GAIA: Pronto YULE... dice:
claro
Pocas horas para desearte felicidades dice:
creo jamas se me olvidara
Pocas horas para desearte felicidades dice:
hasta el como estaban vestidas
GAIA: Pronto YULE... dice:
y a mi menos..me has ayudado a hacer mi historia
GAIA: Pronto YULE... dice:
me imagino... y tu bien erecto ante aquello
Pocas horas para desearte felicidades dice:
no hare comentarios al respecto
Pocas horas para desearte felicidades dice:
si lo dificil de toda la situacion fue poder salir
GAIA: Pronto YULE... dice:
jajaja tranquilo
GAIA: Pronto YULE... dice:
ah si? jajaja que risa
GAIA: Pronto YULE... dice:
por que que paso?
Pocas horas para desearte felicidades dice:
el asunto no baja tan rapido
aparte andar con short y polera
no ayuda para nada
Pocas horas para desearte felicidades dice:
hubiera andado con pantalon te creo...

Marcos no era ese tipo de contacto por el cual uno suspira o llega a conocer tanto a través del sexo virtual ... lo poco que conosco de él es que me parece más bien recatado. Me sorprendió que me haya contado la historia, que aunque corta, merece el mérito por ser real...
Confieso que mi mente solo dió para copiar y pegar la conversación, algo novedoso y que no me averguenza como escritora. Llámenle periodismo virtual o chismorreo... De todas maneras El mérito aca es para Marcos.
Gracias.

Pd: La conversacion siguió...pero lo demás me lo reservo. (muchas risas)

Mátame Suavemente I

SUENA UN CELULAR. CLARA LO ATIENDE:
-Aló

-Hola Clara. Me Recuerdas? Soy Alejandro hermano de Rebeca... la amiga de Daniela
- Ah...hola ALejandro.¿Le pasó algo a mi hija?
-No
-Entonces...¿A Rebeca le pasó algo...?
- No, no... para nada SILENCIO -
Es que... bueno... te voy decir la verdad. Copie tu teléfono del celular de Rebeca. Ella lo tiene por emergencia...
- Eso lo se, pero explícate mejor... ¿Qué sucede?
- Clara. Tu sabes que estoy interesado en ti y no puedo resistirme más... por eso me tomé el atrevimiento y te llamé... Se que soy un niño para ti, pero soy hombre y se que puedo responder a tus mas ardientes deseos...


Inés cerró la revista que leía en la sala del consultorio odontológico, cuando la llamaron para su chequeo mensual... Aquella lectura le había recordado el episodio que tuvo con el amigo de su hija el pasado domingo en una parrillada en su casa. Nunca creyó en las señales ni en las casualidades, pero estaba segura que algo pasaría. Había hablado por horas con Mihail y el brillo en sus ojos la había cautivado.

Era tal cual un niño, como Alejandro, el chico de la novela rosa de la revista y sabía perfectamente que él respondería sus deseos más ardientes. Mientras la doctora, revisaba la dentadura de Inés y le contaba algunas cosas de su vida con su adorada amante de 20 años- la doctora era muy amiga de Inés y se había declarado bisexual el mes pasado- Inés imaginaba a Mihail entrando a su casa en la mañana para buscar algún trabajo olvidado por su hija Sasha de la universidad.
Para no hacer la historia una típica novelita de revista, se imaginó esta vez muy desaliñada y recién levantada... con una piyama desgastada, ojerosa y despeinada. Se vió en la cocina muy desinteresada y siguió los quehaceres del hogar, pero si con cierto nervio pensando que tal vez Mihail se le acercaría por detrás y la tomara por la cintura y la violara encima de la lavadora o algo parecido.
Su imaginación la fue exitando poco a poco y casi podía sentir el calor bajo su falda. Sintió un escalofrío, pero era del taladro infernal de la doctora que a mala hora apareció en medio de su fantasía.

- Chica no te muevas, que ya casi termino.... A ver... listo. Y tu qué cuentas mija, estás como calladita. ¿No tienes un cuento bueno por ahí?
- No. Por cierto... será que me puedes prestar una revista que tienes allá afuera, te la devuelvo la semana que viene.
- Claro vale, tranquila. Coje la que quieras, esas son viejísimas... No me digas que te enganchaste con MATAME SUAVEMENTE... la de Vanidades.
- No.. que es eso? No, es un artículo de arte que me interesa.
- ¿En qué parte te quedaste?
- ¡Ay! que no... bueno si... cónchale es que me está pasando algo parecido a "Clara"... que vergüenza.
- Lo sabía tonta...tranquila... A ver ¿ Quién es el bebé?
- Mihail el amigo de Sasha...
- Mmm, ¿El alto que trajo un día para acá?.
- Ese mismo.
- No me digas que le robó el teléfono a tu hija y...
- No, solo hablamos por horas el día de la parrilla y más nada... Sólo que noté algo en él...no se... a lo mejor son ideas mías nada más. Me tiene mal eso, me la paso pensando en el todos los días.

UNA SALA DE TE. AL FONDO SE VE LA TORRE EIFEL.ES PRIMAVERA.
- Me parece bello el lugar. Ahora dime que pretendes. Sabes que soy casi veinte años mayor que tu, Alejandro.
- Lo se y ya te dije que no me importa, puedo demostrarte lo viril que soy. No seré un experto en el amor, pero el solo hecho de desearte será suficiente para complacerte en todo
-Y no lo dudo, eres guapo, rico y encantador. Pero que dirá tu hermana, tu familia, mi hija!!! I

nes escondió la revista bajo el colchón de su cama al escuchar la llave de la puerta... era Sasha.
- Mamá... traje unos amigos a estudiar! Por favor vístete no quiero que se asusten.
- Pues no me visto... ! Como no me avisaron antes me verán así.

Inés estaba idéntica a la imagen de su fantasía durante la cita con su odontólogo, ojerosa, desaliñada y con su piyama desgastada. Se acomodó un poco el cabello y salió a la sala.

-Buenos días. Hola Mihail.

Esta vez indiferente ante la presencia de la mamá de su amiga, Mihail volteó a ver sus libros y se sentó en la mesa de la sala. Por un momento Inés deseó no haber estado tan desarreglada y odió a su hija por haber llegado de improvisto y peor aun con Mihail. No quería parecer latosa y desidió irse a la cocina y no quedarse fastidiando a los compañeros de su hija y para que no se le notara el interes en el muchacho.

- Inés. Hoy no hay cafecito? No hemos desayunado ( dijo Mihail con cierta familiaridad) Se ve distinta tu mamá asi ¿verdad?, más natural, más bonita.

- Eso lo dice para que le des comida mamá, no le hagas caso.

La imaginación de Inés voló a la velocidad de la luz y se imaginó esta vez preparandole una rica cena al muchacho. Mientras hacía el café y cortaba el pan, sentía que su deseo era capaz de irse por el cuchillo. En ese momento hubiera deseado ser una hechicera y poder embrujarlo a través de una mantequilla encantada con tomillo, rosas y miel, untarlo a la rebanada y al comerlo, éste se balanceara sobre ella ardiendo de pasión. Sin quererlo preparó una mezcla extraña con algunos ingredientes que se le vinieron a la mente.
Recordó una receta inglesa de una revista de su amiga Greta, a base de hierbas afrodisíacas, colocó en un embase la mantequilla, el ajo, tomillo, moztaza con miel...y le echó al pan. Luego lo puso en la tostadora, cortó queso de cabra, hizo un jugo de mora... el café aromatizado con clavos de olor... todo lo colocó en una bandeja con pétalos de rosas y fue hasta la mesa.
- continuará-